La lluvia de mis ojos, cual tormenta de verano.

La lluvia de mis ojos, cual tormenta de verano.

viernes, 18 de julio de 2014

Pero no las tengo.

Si tuviera el valor necesario abandonaría,
o seguiría hacia delante.
Si tuviera el valor necesario gritaría en vez de llorar,
si tuviera el valor correría.
Pero prefiero quedarme aquí,
quieta,
esperando a que alguien haga algo por mi,
que me salve,
que me llene,
Si tuviera tantas cosas...
Pero no las tengo.

miércoles, 9 de julio de 2014

El destino muerde.

El camino se tuerce y ya no puedes volver atrás. Te arrepientes, ¿De que? No lo sabes. Quizás de no haber hecho todo lo que algún día te prometiste, puede que de no haber cumplido tus metas, tus sueños, pero al fin y al cabo, ¿Que son los sueños? Ilusiones, espejismos, oasis de felicidad, felicidad efímera, inexistente me atrevería a decir, propósitos en la vida que quién sabe si se cumplirán o no. Todo depende de él destino, quizás de lo que te merezcas, ¿O de lo que luches por ellos?

martes, 8 de julio de 2014

Ilusionas mi corazón.
Nunca pensé que pudiera amar
de la forma con la cual
te amo a ti.
Cómo te amo a ti, jamás.
Supongo que es una historia de dos,
sin final escrito todavía,
eres mi mejor final.
Mataré los miedos por ti,
todo se resume en mirarte a los ojos,
perderme en ellos,
sonreír,
y olvidarme del mundo a mi alrededor.
Yo no estoy en este mundo
para llenar todas
y cada una de tus expectativas
ni tu para llenar las mías,
pero llenas este vacío inexplicable,
y eso es suficiente.

lunes, 7 de julio de 2014

Mi queridísimo Neruda.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.